martes, 12 de mayo de 2015

A fuerza de sonrisas

Sí, lo sé, no soy la típica chica que
ves pasar y te quedas embobado mirando.
No soy perfecta, no, pero admite que tu tampoco lo eres.
Somos imperfectos, muy diferentes,
ni había nada que llevara a pensar que nos encontraríamos.
Pero lo hicimosy, a pesar de todo, nos quisimos.
Tú llegaste prometiéndome las estrellas
Y acabaste dándome un pedacito de luna en cada anochecer mientras una parte de mi se iba contigo cada mañana.
Hasta que te fuiste,
dejando todos mis pedazos desperdigados por ahí.
Ahora me toca ir recogiéndolos y sí,
el alcohol ayuda.
Aunque más que para olvidarte, bebo para imaginarme contigo.
Quien sabe, puede que llegue el día en que te olvide, y mi vida, ahora patas arriba,
logre levantarse con la cabeza bien alta.
Mientras tanto me quedaré un rato más en este bar pensando en lo irónico que resulta estar atada a ti solo porque me sonreiste aquel día.
Que entonces yo ya sabía que iba a acabar perdiendo, pero aún así preferí jugarmela.
Por ti, porque quería que fuera tu boca la que llenara mi risa, la que me hiciera olvidarme de todo y perder el norte.
Y ya ves que lo hizo,
pero quizás,
con demasiada fuerza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario