Que caes y no cuentas con un paracaídas a tu espalda.
Que caes y no hay nadie esperando abajo para frenar tu caída.
Que esa caída es el golpe de realidad que te hace falta.
Si alguna vez sientes que eres diferente,
que nadie puede entender por lo que estás pasando
porque absolutamente nadie es como tú.
Si alguna vez sientes que eres rara,
que no encajas,
que tu forma de vida no es adecuada.
Si alguna vez sientes que en tu vida ha tomado las riendas otra persona.
Alguien que se te parece, al menos delante del espejo,
pero que no piensa como tú solías hacer.
Donde tú eras primavera, ella es invierno.
Donde eras calma, ella es fuego.
Donde tú te sentabas y solo observabas, ella es la revolución personificada.
Es lucha, inquietud, deseo y valentía.
Es pura poesía.
Si alguna vez sientes que lo que sientes no es correcto,
que va contra las leyes impuestas
y todo el mundo te convence de que no deberías ser así.
Si alguna vez sientes que no puedes hablar,
que si lo cuentas la gente podría salir corriendo,
huyendo de tu secreto más oscuro.
Si alguna vez sientes esto, probablemente tengas razón.
Pero déjame contarte algo.
Las caídas duelen, hacen daño y dejan marca
pero piensa en el momento en el que te levantas,
cuando demuestras que puedes con mucha más mierda que la que te están tirando.
Que puedes caer 100 veces, que por daño que te hagan,
te levantarás 100 veces más.
La realidad no puede contigo.
Recuerda que ser diferente significa ser único,
y ser único significa que vales la pena.
Que nadie es como tú,
que tienes algo que ofrecer pues no te pareces a nada que ellos hayan visto antes.
Puede que seas rara,
que no vivas como el resto,
pero eso es justamente lo que me gusta de ti.
Eres tú, tu misma, no has dejado que la sociedad te cambie,
Y tal vez seas diferentes y no te reconozcas pero puedo asegurarte
que si sigues por ese camino, si sigues yendo contracorriente,
llegarás a ser la mejor versión de ti.
La chica sonriente que se levanta cada día con la intención de comerse el mundo.
Que lleva 18 inviernos cargados a su espalda,
pero que aún así se atreve a levantar la cabeza y, al mirar al frente,
solo ve primavera.
Así que mantente firme, no caigas,
recuerda que aunque ellos no crean en ti,
yo siempre lo haré.
Recuerda que lo que sientes no puedes cambiarlo
así que aprende a aceptarlo.
Aprende a aceptarte.
No escondas tus secretos, ábrete al mundo.
Y si por alguna casualidad la gente sale corriendo
y te quedas sola en mitad de la tormenta, no temas,
pues estoy segura de haber visto un paraguas precioso al pasar
delante de la tienda de esa esquina,
y estoy más que dispuesta a compartirlo contigo.
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